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Abogado laboralista revisa contratos sucesivos y la antigüedad de dos trabajadores en Sevilla
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No me reconocen la antigüedad

La fecha de antigüedad no es un dato decorativo de la nómina. Puede cambiar la indemnización por despido, determinados complementos salariales, la promoción profesional y otros derechos previstos en el convenio colectivo. Si la empresa fija una fecha posterior a la real, conviene corregirla antes de que aparezca un despido o una liquidación calculada de menos.

No basta con mirar el último contrato. Hay que reconstruir toda la relación laboral: contratos anteriores, interrupciones, empresas sucesoras y trabajo efectivamente realizado. En Madrid Salinas Abogados, como abogado laboralista en Sevilla, revisamos esa cronología y calculamos qué consecuencias económicas puede tener la fecha correcta.

Qué fecha cuenta como antigüedad

Como punto de partida, la antigüedad se cuenta desde el inicio de la prestación de servicios para la empresa. Sin embargo, la fecha escrita en el contrato actual no siempre coincide con la jurídicamente correcta. Es frecuente que el trabajador haya encadenado contratos temporales, haya pasado de una empresa a otra por subrogación o haya firmado un nuevo contrato después de una interrupción.

También debe distinguirse entre antigüedad general, tiempo de servicios computable para una indemnización y antigüedad exigida para un complemento concreto. El convenio colectivo puede regular determinados efectos económicos, pero la empresa no puede utilizar una simple fecha administrativa para borrar periodos que legalmente deban computarse.

Varios contratos no siempre reinician el contador

Cuando existen contratos temporales sucesivos, la empresa puede sostener que cada contrato comenzó desde cero. Esa conclusión no es automática. La doctrina del Tribunal Supremo exige analizar si se ha mantenido la unidad esencial del vínculo laboral.

Para decidirlo se valora la duración total de la relación, el número y extensión de las interrupciones, si el trabajador continuó realizando la misma actividad, la causa de cada contrato y la posible existencia de contratación fraudulenta. No existe una cifra mágica de días que resuelva todos los casos. Una pausa entre contratos puede no romper la continuidad si, observada dentro de toda la relación, carece de entidad suficiente.

La firma de finiquitos al terminar contratos temporales tampoco elimina por sí sola la antigüedad anterior. Lo importante es conocer qué sucedió realmente. Para comprender las modalidades utilizadas por la empresa puede consultarse nuestra guía sobre contratos de trabajo y contratación laboral.

Qué ocurre si cambia la empresa

Un cambio de nombre empresarial, adjudicataria o titular del negocio tampoco implica necesariamente empezar de cero. Cuando existe sucesión de empresa conforme al artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, el nuevo empresario queda subrogado en los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social del anterior. Entre esos derechos se encuentra la antigüedad ya consolidada.

En sectores con sucesión de contratas, como limpieza, seguridad o determinados servicios, también debe revisarse el convenio colectivo. La subrogación convencional puede exigir requisitos de documentación o permanencia. En cambio, haber trabajado para sociedades relacionadas no permite sumar automáticamente todos los periodos: habrá que acreditar sucesión, empleador real o, en su caso, una organización empresarial común con relevancia laboral.

Cómo saber si estás perdiendo dinero

Una antigüedad incorrecta puede repercutir en:

  • La indemnización por despido objetivo o improcedente.
  • Los trienios, quinquenios u otros complementos previstos en convenio.
  • La promoción, los concursos internos y determinados beneficios sociales.
  • Los derechos vinculados a una permanencia mínima en la empresa.

El error suele descubrirse cuando llega el despido. En ese momento conviene revisar conjuntamente salario, fecha de inicio y periodos trabajados, porque unos meses o varios años omitidos pueden cambiar la indemnización. Nuestra guía sobre finiquito e indemnización ayuda a distinguir cada concepto.

Qué documentos debes reunir

Reúne todos los contratos y prórrogas, nóminas antiguas, vida laboral, certificados de empresa, comunicaciones de altas y bajas, finiquitos, cuadrantes y correos que demuestren la continuidad del trabajo. Si hubo cambio de adjudicataria, conserva las comunicaciones de subrogación y cualquier documento que identifique el centro, servicio y funciones mantenidas.

La vida laboral es una prueba importante, pero no siempre ofrece por sí sola la solución jurídica. Refleja altas y bajas en Seguridad Social; no decide si varias contrataciones forman una única relación a efectos laborales. Esa valoración requiere poner las fechas en contexto.

Cómo reclamar la antigüedad correcta

El primer paso puede ser una solicitud escrita a la empresa, identificando la fecha que se reclama y acompañando los documentos esenciales. Si no se corrige, puede plantearse conciliación y demanda ante la jurisdicción social. Cuando además existen diferencias salariales, cada mensualidad está sometida, con carácter general, al plazo de prescripción de un año.

Si el conflicto aparece después de un despido, no debe esperarse a resolver primero la antigüedad. La impugnación del despido tiene un plazo de veinte días hábiles y dentro de ese procedimiento puede discutirse el tiempo de servicios utilizado para calcular la indemnización. En ese caso resulta útil actuar siguiendo estos primeros pasos tras un despido.

Cuándo conviene pedir asesoramiento

Conviene revisar el asunto si la nómina muestra una fecha reciente pese a llevar años trabajando, si has firmado numerosos contratos temporales, si cambió la adjudicataria o si te han entregado una indemnización calculada solo desde el último contrato.

En Madrid Salinas Abogados ordenamos la cadena contractual, revisamos el convenio y calculamos los efectos económicos de la antigüedad correcta. Puedes solicitar una consulta aportando la vida laboral, los contratos, las nóminas y cualquier comunicación empresarial. Una revisión a tiempo permite reclamar con cifras y pruebas, no únicamente con recuerdos.

Ante cualquier duda, contacte con nosotros