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Abogado penalista en Sevilla atendiendo a clientes en el pasillo de un Tribunal de Instancia antes de una declaración como investigado.
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Me han citado como investigado: qué hacer antes de declarar

Cuando una persona recibe una citación del juzgado o de la policía como investigado, lo normal es que se asuste. A veces ni siquiera sabe exactamente de qué se le acusa. Otras veces cree que todo es un malentendido y que bastará con “explicarlo bien” para que el asunto desaparezca. Ese es uno de los errores más frecuentes en un procedimiento penal: acudir a declarar sin preparar antes la defensa.

Ser citado como investigado no significa ser culpable. Significa que existe una investigación penal abierta y que, por el momento, se atribuye a esa persona algún hecho que puede tener relevancia penal. Precisamente por eso, desde ese momento deben activarse todas las cautelas. En penal, la improvisación sale cara.

En Madrid Salinas Abogados asistimos a personas investigadas en procedimientos penales desde la primera citación, preparando la declaración, revisando la documentación disponible y diseñando una estrategia de defensa antes de dar ningún paso precipitado.

Qué significa estar investigado

La condición de investigado implica que el procedimiento penal se dirige, al menos inicialmente, contra una persona concreta. No es una condena, ni siquiera una acusación definitiva, pero sí es una fase delicada. Lo que se diga en ese momento puede influir en toda la causa.

La Ley de Enjuiciamiento Criminal reconoce a la persona investigada derechos esenciales: ser informada de los hechos que se le atribuyen, designar abogado, acceder a las actuaciones en los términos legalmente previstos, guardar silencio, no declarar contra sí misma y no confesarse culpable. Estos derechos no son una formalidad. Son herramientas reales de defensa. El BOE recoge estos derechos en la regulación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, especialmente en relación con el derecho de defensa del investigado y los derechos del detenido.  

Por eso, cuando alguien dice “voy, cuento la verdad y ya está”, la respuesta jurídica prudente es otra: primero hay que saber qué consta en el expediente, qué versión ha dado la otra parte, qué documentos existen, qué testigos pueden intervenir y qué riesgo penal real hay.

No declarar sin asesoramiento previo

Una declaración penal no es una conversación informal. No es una reunión para convencer al juez o a la policía de que uno es buena persona. Es un acto procesal. Cada palabra puede quedar incorporada a las actuaciones y ser utilizada después por la acusación, por el Ministerio Fiscal o por la acusación particular.

En algunos casos conviene declarar. En otros, puede ser mejor acogerse al derecho a no declarar hasta conocer mejor el procedimiento. También puede ocurrir que interese contestar solo a determinadas preguntas o aclarar puntos muy concretos. No hay una regla universal; depende del caso.

Lo que no debe hacerse es llegar sin haber preparado antes una cronología de los hechos, sin revisar mensajes, correos, documentos, contratos, partes médicos, justificantes de pago, testigos o cualquier otro elemento que pueda desmontar la versión contraria.

Si ha recibido una citación penal, puede solicitar una consulta con nuestro abogado penalista en Sevilla para valorar el caso antes de declarar.

Qué documentos debe preparar

Antes de la declaración conviene ordenar todo lo que pueda tener importancia. No se trata de llevar una montaña de papeles sin sentido, sino de separar lo útil de lo accesorio. En penal, una prueba mal presentada o mal explicada puede perder fuerza.

Lo recomendable es preparar una línea temporal clara: cuándo ocurrió cada hecho, quién estaba presente, qué comunicaciones hubo, qué documentos existen y qué puede probarse de forma objetiva.

También deben conservarse mensajes de WhatsApp, correos electrónicos, justificantes bancarios, fotografías, vídeos, contratos, partes médicos, denuncias previas, requerimientos o cualquier comunicación con la otra parte. Es importante no borrar conversaciones, no manipular capturas y no enviar mensajes impulsivos después de recibir la citación.

En muchos asuntos penales, la defensa empieza antes de entrar en sala. Empieza al reconstruir bien los hechos.

Cuidado con contactar con la otra parte

Otro error habitual es intentar arreglar el asunto llamando o escribiendo a la persona denunciante. Puede parecer una reacción lógica, pero en muchos casos es contraproducente. Un mensaje escrito en caliente puede acabar incorporado al procedimiento y empeorar la situación.

Si existe una denuncia por amenazas, coacciones, lesiones, violencia, acoso, conflicto familiar, vecinal o económico, cualquier contacto posterior debe analizarse con mucho cuidado. A veces lo prudente es no contactar. Otras veces puede hacerse una comunicación formal a través de abogado, pero nunca improvisando.

En asuntos penales, el silencio bien utilizado no es debilidad. Muchas veces es defensa.

Diferencia entre investigado, acusado y condenado

Conviene no confundir términos. El investigado es la persona frente a la que se dirige una investigación penal en fase inicial. El acusado aparece en una fase posterior, cuando se formula acusación y el procedimiento avanza hacia juicio. El condenado solo existe cuando hay sentencia condenatoria firme o, al menos, una resolución judicial que declara responsabilidad penal.

Esta diferencia es importante porque muchas personas sienten que ya están “condenadas socialmente” desde que reciben una citación. Jurídicamente no es así. La defensa puede conseguir el archivo, una absolución, una rebaja de responsabilidad o una solución menos gravosa, según los hechos y la prueba existente.

Por eso, cuanto antes se intervenga, más margen hay para trabajar.

Y si la denuncia es falsa

Si la persona investigada considera que la denuncia es falsa, debe actuar con serenidad. Una denuncia falsa puede tener consecuencias penales para quien imputa hechos delictivos sabiendo que no son ciertos o actuando con temerario desprecio hacia la verdad. El Código Penal regula esta conducta en el artículo 456, dentro de los delitos de acusación y denuncia falsa.  

Pero no basta con decir “me han denunciado falsamente”. Hay que demostrarlo. Primero debe defenderse correctamente el procedimiento principal. Después, si existen bases suficientes, podrá valorarse una denuncia o querella por denuncia falsa, siempre con prudencia y estrategia.

En nuestra web ya hemos tratado específicamente la diferencia entre denuncia falsa y simulación de delito. Este artículo se centra en algo previo y muy práctico: qué debe hacer quien recibe una citación como investigado y no sabe cómo actuar.

Puede ampliar información sobre este tipo de asuntos en nuestra página de defensa penal o contactar directamente con el despacho desde la sección de contacto

Qué puede hacer el abogado antes de la declaración

El abogado no está solo para acompañar físicamente al investigado el día de la declaración. Su trabajo empieza antes. Debe estudiar la citación, comprobar el tipo de procedimiento, valorar si se puede acceder a las actuaciones, preparar la estrategia, ordenar la documentación y explicar al cliente qué puede ocurrir.

También debe valorar si conviene declarar o no, qué preguntas pueden plantearse, qué hechos deben quedar claros y qué extremos no deben improvisarse.

Una buena defensa penal no consiste en hablar mucho. Consiste en hablar cuando conviene, callar cuando procede y probar lo que se afirma.

Escríbenos a nuestro correo info@mslegal.es

Cuándo contactar con un abogado penalista

Debe contactar con un abogado penalista en cuanto reciba una citación como investigado, una llamada policial, una denuncia, una comunicación del juzgado o cualquier indicio de que puede verse implicado en un procedimiento penal.

Esperar al último día limita mucho la defensa. Si la declaración es mañana, todavía puede hacerse algo. Pero si se prepara con tiempo, se puede trabajar mejor: revisar documentación, localizar pruebas, preparar testigos y valorar opciones procesales.

En Madrid Salinas Abogados estudiamos su caso con seriedad, sin alarmismo y sin promesas imposibles. El objetivo es claro: proteger sus derechos, evitar errores desde el primer momento y construir una defensa penal ajustada a los hechos.

Si ha recibido una citación como investigado o teme que pueda iniciarse un procedimiento penal contra usted, puede solicitar una consulta jurídica profesional. Analizaremos la documentación, valoraremos el riesgo y le indicaremos los pasos más prudentes antes de declarar.

Ante cualquier duda, contacte con nosotros