Cuando una ruptura ya tiene sentencia o convenio regulador, lo normal es que ambos progenitores puedan comunicarse con sus hijos de forma razonable. Pero en la práctica no siempre ocurre. Hay casos en los que una expareja no coge el teléfono, bloquea las videollamadas, contesta siempre tarde, utiliza excusas constantes o convierte cada llamada en una nueva discusión.
Este tipo de conflicto desgasta mucho, sobre todo cuando los hijos son menores y uno de los progenitores siente que se le va apartando poco a poco de su vida diaria. En Madrid Salinas Abogados asesoramos en procedimientos de familia cuando se incumplen medidas, se obstaculiza la relación con los hijos o se necesita actuar antes de que el problema se enquiste.
La comunicación con los hijos no es un capricho
Hablar con los hijos no debe convertirse en una concesión del otro progenitor. Si existe una resolución judicial o convenio regulador, habrá que revisar qué dice exactamente sobre llamadas, videollamadas, horarios, vacaciones, entregas y comunicaciones.
A veces el convenio regula muy poco. Otras veces establece llamadas concretas, días determinados o comunicación libre siempre que sea razonable. En cualquier caso, el criterio de fondo debe ser el interés del menor, no la comodidad ni el control de uno de los progenitores.
El Código Civil parte de la protección del interés de los menores y de la necesidad de que las medidas familiares se adopten pensando en su estabilidad. La regulación general puede consultarse en el Código Civil publicado en el BOE.
Qué conductas deben preocupar
No todos los retrasos o llamadas perdidas justifican una reclamación. Puede haber horarios escolares, actividades, enfermedad o situaciones puntuales. El problema aparece cuando la conducta se repite.
Debe prestarse atención si el otro progenitor impide llamadas durante días, controla todas las conversaciones, escucha o interrumpe constantemente, bloquea videollamadas, cambia números de teléfono, responde con evasivas o utiliza a los hijos para trasladar mensajes de adultos.
También es preocupante cuando el menor empieza a rechazar llamadas sin explicación clara después de un conflicto entre los progenitores. No hay que sacar conclusiones precipitadas, pero sí conviene documentar lo que ocurre.
Si el problema está relacionado con visitas, estancias o comunicación, puede revisar también nuestra página sobre abogado de familia en Sevilla para valorar qué vía encaja mejor en su caso.
No responda con otro incumplimiento
Este punto es importante. Si la otra parte no facilita las llamadas, no conviene responder dejando de pagar la pensión, negando visitas, insultando por WhatsApp o amenazando con denuncias continuas.
En familia, una reacción mal medida puede perjudicar a quien inicialmente tenía razón. La estrategia debe ser otra: guardar prueba, ordenar fechas, evitar discusiones y preparar una reclamación clara si el incumplimiento continúa.
La frase “no me deja hablar con mis hijos” debe traducirse en hechos concretos: qué día se intentó llamar, a qué hora, qué respuesta hubo, si existían llamadas pactadas, si hay mensajes que lo acrediten y cómo afecta al menor.
Qué pruebas debe guardar
Conviene conservar mensajes de WhatsApp, correos electrónicos, llamadas perdidas, capturas completas, comunicaciones sobre horarios, audios relevantes y cualquier documento que demuestre que se está intentando mantener contacto de forma razonable.
También es útil preparar una cronología sencilla. Por ejemplo: “lunes, llamada a las 20:00 sin respuesta; martes, mensaje solicitando hablar con el menor; miércoles, contestación indicando que no podía; jueves, nueva negativa”. Cuanto más claro esté el patrón, más fácil será actuar.
No es recomendable manipular capturas ni borrar partes de conversaciones. Si se aportan mensajes, deben mantener contexto. Un pantallazo aislado puede decir muy poco; una secuencia completa puede explicar mucho.
Si ya existe una sentencia o convenio y la otra parte incumple, puede ser útil leer también nuestro artículo sobre qué hacer si su expareja no cumple el convenio regulador.
Cuándo puede pedirse intervención judicial
Si la falta de comunicación es reiterada, puede valorarse un requerimiento previo o una ejecución de sentencia, según lo que diga la resolución. Si el convenio no regula bien las llamadas, quizá sea necesario pedir una modificación de medidas para concretar días, horarios y medios de comunicación.
No todos los casos necesitan demanda inmediata. A veces un requerimiento formal ordenado basta para corregir la situación. Pero cuando la conducta se mantiene, o cuando el otro progenitor usa la comunicación con los hijos como herramienta de presión, conviene actuar.
También puede haber casos más delicados en los que el problema no sea solo hablar por teléfono, sino un bloqueo general de la relación paterno-filial o materno-filial. Ahí la respuesta jurídica debe ser más cuidadosa.
Cuidado con los acuerdos informales
Muchos progenitores pactan llamadas “cuando se pueda” o “cuando el niño quiera”. Esa fórmula parece flexible, pero puede terminar siendo una fuente permanente de conflicto.
Si la relación entre los adultos es buena, puede funcionar. Si no lo es, conviene concretar. Días, horas aproximadas, duración razonable, videollamadas en vacaciones y forma de avisar si un día no se puede. Cuanto más claro esté, menos margen hay para discutir.
En procedimientos de separación o divorcio, una buena redacción del convenio evita muchos problemas futuros. Puede revisar nuestra página sobre abogado de divorcio en Sevilla si está preparando medidas o necesita revisar las ya existentes.
Cuándo acudir al despacho
Debe pedir asesoramiento si lleva semanas sin poder hablar con sus hijos, si las llamadas se bloquean de forma repetida, si el otro progenitor controla o interrumpe las conversaciones, si hay incumplimiento de visitas o si el menor está siendo utilizado en el conflicto.
En Madrid Salinas Abogados revisamos la sentencia o convenio, ordenamos la prueba y valoramos si conviene enviar un requerimiento, ejecutar la resolución o solicitar una modificación de medidas.
Si su expareja no le deja hablar con sus hijos, no lo deje pasar ni entre en una guerra de mensajes. Lo prudente es documentar bien lo ocurrido y actuar con estrategia. Puede contactar con Madrid Salinas Abogados para solicitar una consulta jurídica profesional y estudiar la mejor forma de proteger la relación con sus hijos.
Juan Madrid Salinas, abogado principal en Madrid Salinas Abogados. Especialista en litigación, resolución de conflictos y estrategia jurídica en Derecho Civil, Familia, Sucesiones, Laboral, Mercantil y Penal. Defensa firme, trato cercano y resultados.
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