Cuando un hijo dice que no quiere ir con el otro progenitor, la situación se vuelve muy complicada. No hablamos solo de una discusión familiar. Puede haber una sentencia o convenio regulador que cumplir, un régimen de visitas fijado, tensión entre los adultos y un menor en medio de un conflicto que no debería cargar sobre sus hombros.
La primera reacción suele ser de bloqueo: “si mi hijo no quiere ir, ¿puedo obligarlo?”, “¿me pueden denunciar por incumplir?”, “¿y si realmente lo está pasando mal?”. La respuesta depende del caso, pero hay una idea clara: no conviene improvisar. En Madrid Salinas Abogados asesoramos en procedimientos de familia cuando el régimen de visitas se rompe, el menor se niega a acudir o uno de los progenitores sospecha que existe manipulación, miedo o un problema real.
No basta con decir “el niño no quiere”
Que un menor diga que no quiere ir con su padre o con su madre debe tomarse en serio, pero no siempre justifica incumplir la resolución judicial. Hay que valorar la edad del menor, su madurez, si la negativa es puntual o repetida, si existen antecedentes de conflicto, si hay miedo, presión, rechazo inducido o una causa objetiva.
El interés del menor es el criterio esencial en los procedimientos de familia. El Código Civil regula las medidas sobre hijos, guarda, visitas y comunicación, siempre desde esa protección del menor. Puede consultarse la regulación general en el Código Civil publicado en el BOE.
El problema es que, si uno de los progenitores deja de cumplir sin más, puede enfrentarse a una ejecución de sentencia. Por eso hay que actuar con prudencia.
Qué debe hacer el progenitor custodio
Si el menor se niega a ir, el progenitor que lo tiene consigo debe intentar facilitar el cumplimiento, no bloquearlo. Eso no significa forzar físicamente al menor ni generar una escena traumática, pero sí demostrar que se ha intentado cumplir de forma razonable.
Conviene dejar constancia escrita de lo ocurrido, evitar mensajes agresivos y no utilizar frases que puedan parecer una justificación automática del incumplimiento. No es lo mismo decir “no te lo entrego porque no quiere” que explicar con serenidad que el menor se ha negado, que se ha intentado hablar con él y que se propone buscar una solución.
Si la situación se repite, lo recomendable es consultar cuanto antes con un abogado de familia en Sevilla para valorar si procede requerimiento, mediación, modificación de medidas o intervención judicial.
Qué debe hacer el progenitor que no puede ver a su hijo
El progenitor que acude a recoger al menor y se encuentra con una negativa también debe actuar con cuidado. No conviene discutir en el portal, grabar de forma innecesaria, presionar al menor o entrar en una batalla de reproches con la otra parte.
Debe conservar mensajes, indicar por escrito que se ha personado para cumplir el régimen de visitas y pedir que se facilite la entrega. Si el incumplimiento se repite, puede valorarse una ejecución de sentencia.
En nuestra web ya hemos tratado qué hacer si una expareja incumple el convenio regulador. Puede revisar ese enfoque en este artículo sobre incumplimiento del convenio regulador.
¿Y si hay un problema real?
A veces la negativa del menor no es un capricho. Puede haber miedo, ansiedad, mala relación, discusiones, falta de adaptación, cambios importantes o situaciones que deben investigarse. En esos casos, no se trata solo de exigir cumplimiento, sino de entender qué está pasando.
Puede ser necesario pedir informes, intervención de profesionales, exploración del menor si procede o una modificación de medidas para ajustar el régimen de visitas a la situación real.
Si el régimen actual ya no funciona, puede valorarse una modificación. En procedimientos de ruptura, contar con un convenio claro y medidas bien redactadas evita muchos conflictos posteriores. Puede consultar nuestra página de abogado de divorcio en Sevilla si necesita revisar medidas de custodia, visitas o comunicación.
Qué pruebas conviene guardar
Hay que conservar mensajes, correos, intentos de entrega, comunicaciones sobre horarios, informes escolares o psicológicos si existen, incidencias en punto de encuentro, partes médicos y cualquier documento que explique la evolución del problema.
También es útil preparar una cronología: cuándo empezó la negativa, qué días ocurrió, qué se intentó hacer, qué dijo cada progenitor y cómo reaccionó el menor.
No se trata de fabricar prueba ni de convertir al hijo en testigo del conflicto. Se trata de ordenar los hechos para que el tribunal entienda qué está ocurriendo.
Errores que debe evitar
No utilice al menor como mensajero. No le pregunte de forma insistente con quién quiere estar. No desacredite al otro progenitor delante de él. No incumpla visitas por sistema sin pedir una solución judicial. No amenace por WhatsApp. No grabe conversaciones familiares sin valorar antes su utilidad y riesgo.
En familia, el tono importa. Un cliente puede tener razón en el fondo y perder fuerza por una mala reacción.
Cuándo acudir a Madrid Salinas Abogados
Debe pedir asesoramiento si su hijo se niega a ir con el otro progenitor, si no le entregan al menor, si el régimen de visitas se incumple, si sospecha que existe manipulación o si realmente hay un problema que exige revisar las medidas.
En Madrid Salinas Abogados estudiamos la sentencia o convenio, ordenamos la prueba y valoramos la vía más adecuada: requerimiento, ejecución, modificación de medidas o actuación urgente si el caso lo exige.
Si su hijo no quiere ir con el otro progenitor, no deje que el conflicto crezca solo. Puede contactar con Madrid Salinas Abogados para solicitar una consulta jurídica profesional y valorar cómo proteger al menor sin perjudicar su posición legal.
Juan Madrid Salinas, abogado principal en Madrid Salinas Abogados. Especialista en litigación, resolución de conflictos y estrategia jurídica en Derecho Civil, Familia, Sucesiones, Laboral, Mercantil y Penal. Defensa firme, trato cercano y resultados.
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