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Abogado laboralista en Sevilla en el despacho Madrid Salinas Abogados preparando la defensa de un trabajador ante un expediente disciplinario.
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La empresa me ha abierto un expediente disciplinario: qué puedo hacer

Cuando la empresa comunica al trabajador que le abre un expediente disciplinario, conviene tomárselo en serio desde el primer minuto. A veces es el paso previo a una sanción. Otras veces prepara el terreno para un despido disciplinario. Y en algunos casos se utiliza como presión para que el trabajador acepte una salida pactada, firme una baja voluntaria o deje de reclamar sus derechos.

El error más habitual es contestar deprisa, firmar sin reservas o pensar que “no pasará nada” porque el trabajador sabe que no ha hecho nada grave. En laboral, no basta con tener razón: hay que poder demostrarlo y actuar dentro de plazo. En Madrid Salinas Abogados asesoramos a trabajadores ante sanciones, expedientes disciplinarios, despidos y conflictos con la empresa.

Qué es un expediente disciplinario

El expediente disciplinario es una actuación interna de la empresa para investigar o justificar una posible falta laboral. Puede referirse a supuestos retrasos, bajo rendimiento, desobediencia, discusiones, uso indebido de medios de la empresa, faltas de asistencia, conflictos con compañeros o incumplimientos de instrucciones.

No todos los expedientes son iguales. En algunos casos el convenio colectivo exige un procedimiento concreto antes de sancionar. En otros, la empresa abre expediente para aparentar garantías antes de adoptar una decisión que ya tiene pensada.

El Estatuto de los Trabajadores permite sancionar incumplimientos laborales, pero exige respetar la legalidad, el convenio colectivo y la proporcionalidad de la medida. La regulación general de faltas y sanciones puede consultarse en el Estatuto de los Trabajadores publicado en el BOE.

No firme sin dejar constancia

Si la empresa entrega una carta, lo prudente es firmar únicamente como recibido y añadir “no conforme” si no se acepta el contenido. Firmar sin esa reserva puede generar problemas después, sobre todo si la empresa pretende presentar la firma como aceptación de los hechos.

Tampoco conviene hacer declaraciones improvisadas en una reunión sin saber exactamente qué se imputa. Si le piden explicaciones por escrito, hay que revisar antes la acusación, los documentos y los plazos. Una respuesta mal planteada puede acabar utilizada contra el trabajador.

Si ha recibido una carta disciplinaria o le han citado a una reunión con recursos humanos, puede consultar con un abogado laboralista en Sevilla antes de contestar.

Qué debe revisar el trabajador

Lo primero es comprobar qué hechos concretos se atribuyen. Una carta genérica, ambigua o basada en acusaciones vagas puede ser discutible. La empresa debe explicar qué ha ocurrido, cuándo, cómo y por qué considera que existe una falta laboral.

Después hay que revisar el convenio colectivo. Muchos convenios clasifican las faltas en leves, graves o muy graves y establecen sanciones concretas. No es lo mismo una amonestación que una suspensión de empleo y sueldo, ni una sanción puntual que una maniobra previa al despido.

También hay que analizar si la empresa ha actuado tarde. Las faltas laborales prescriben, y la empresa no puede guardar una supuesta infracción durante meses para usarla cuando le conviene.

Cuidado si viene después de una reclamación

Hay expedientes disciplinarios que aparecen justo después de que el trabajador haya pedido una reducción de jornada, reclamado horas extras, denunciado una situación irregular, estado de baja médica o solicitado adaptación horaria.

En esos casos hay que valorar si la sanción es realmente disciplinaria o si puede existir una represalia. La diferencia es importante porque, si se vulneran derechos fundamentales, la defensa puede cambiar por completo.

Si la situación se parece a una presión para que el trabajador se marche, también conviene revisar esta guía sobre qué hacer si la empresa intenta forzar una baja voluntaria.

Qué pruebas debe guardar

Antes de responder, conviene conservar la carta recibida, correos electrónicos, cuadrantes, registro horario, mensajes, partes de trabajo, instrucciones de superiores, justificantes médicos, nóminas, comunicaciones internas y cualquier documento relacionado con los hechos.

También es útil preparar una cronología breve: cuándo ocurrió el supuesto incumplimiento, quién estaba presente, qué orden se dio, cómo se trabajaba realmente y qué prueba puede desmontar la versión de la empresa.

Si hay testigos, conviene identificarlos cuanto antes. Y si existen comunicaciones por WhatsApp o correo, deben conservarse completas, no solo capturas aisladas.

Qué puede ocurrir después

El expediente puede terminar sin sanción, con una amonestación, con suspensión de empleo y sueldo o incluso con despido disciplinario. Cada escenario requiere una respuesta distinta.

Si la empresa impone una sanción, normalmente puede impugnarse judicialmente. Si el expediente termina en despido, habrá que revisar carta, hechos, prueba y plazo para reclamar. En nuestra web puede consultar también qué hacer si le han despedido y necesita actuar en las primeras 48 horas.

Lo importante es no esperar a que el problema crezca. Muchas defensas laborales se preparan mejor antes de que llegue la sanción definitiva.

Cuándo acudir al despacho

Debe pedir asesoramiento si la empresa le ha abierto expediente, le ha citado a una reunión disciplinaria, le exige explicaciones por escrito, le acusa de hechos graves o sospecha que están preparando un despido.

En Madrid Salinas Abogados revisamos la carta, el convenio colectivo, los hechos imputados y la prueba disponible. También valoramos si conviene contestar, guardar silencio, formular alegaciones o preparar una impugnación.

Un expediente disciplinario no debe contestarse con miedo ni con rabia. Debe contestarse con estrategia. Puede contactar con Madrid Salinas Abogados para solicitar una consulta jurídica profesional y preparar su defensa antes de firmar o responder a la empresa.


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