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Abogado con cliente en juzgado de lo social antes de juicio por despido por ausencias al trabajo
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Despido por ausencias justificadas: cuándo puede ser improcedente pese a las faltas al trabajo

Introducción

Uno de los errores más habituales —tanto en empresas como en trabajadores— es pensar que acumular ausencias al trabajo, aunque estén justificadas, puede terminar automáticamente en despido.

Durante años existió una causa objetiva que permitía extinguir el contrato por faltas de asistencia, incluso justificadas. Sin embargo, esa vía fue eliminada del ordenamiento jurídico.

Aun así, en la práctica, muchas empresas siguen despidiendo en estos casos, utilizando vías disciplinarias o encubriendo la verdadera causa.

La pregunta clave es sencilla: ¿pueden despedirte por faltar al trabajo si tienes justificación?

Si el despido se basa en rendimiento, consulta nuestro análisis sobre despido por bajo rendimiento.

1. La desaparición del despido objetivo por absentismo

Hasta 2020, el artículo 52.d) del Estatuto de los Trabajadores permitía el despido objetivo por absentismo, incluso cuando las ausencias estaban justificadas.

Esta causa fue derogada, lo que implica que:

  • Ya no existe una vía directa para despedir por faltas justificadas.
  • La empresa debe acudir a otras causas, con mayores exigencias probatorias.

Esto ha cambiado completamente el escenario en los juzgados de lo social.

2. Qué hacen ahora las empresas

Al desaparecer esa vía, muchas empresas intentan reconducir la situación por otras dos vías:

a) Despido disciplinario

Alegando:

  • Indisciplina
  • Bajo rendimiento
  • Transgresión de la buena fe

El problema es evidente: si la ausencia está justificada, difícilmente puede calificarse como incumplimiento culpable.

También abordamos cuándo la empresa intenta justificar el despido como una transgresión de la buena fe contractual.

b) Despido objetivo encubierto

En ocasiones se alegan causas organizativas o productivas, pero:

  • Sin una verdadera reestructuración.
  • Sin acreditación suficiente.

Esto suele acabar en improcedencia.

3. Cuándo el despido será improcedente

La mayoría de estos despidos terminan siendo improcedentes por una razón clara: falta de base legal real.

Supuestos habituales:

  • Bajas médicas debidamente justificadas.
  • Permisos retribuidos (maternidad, paternidad, hospitalización de familiar).
  • Ausencias amparadas por convenio.

En estos casos:

 No hay incumplimiento grave → no hay despido disciplinario válido.

4. Cuándo podría ser procedente

No todo está perdido para la empresa, pero el margen es estrecho.

Podría prosperar el despido si:

  • Las ausencias no están justificadas.
  • Existe fraude o abuso (simulación, falsedad).
  • Hay reiteración con perjuicio organizativo acreditado.

Pero esto exige prueba sólida.

5. La clave: justificar no es suficiente, hay que acreditar

En juicio, no basta con decir “estaba justificado”.

Hay que demostrar:

  • Parte médico o justificante válido.
  • Comunicación a la empresa.
  • Cumplimiento de protocolos internos.

Muchos casos se pierden por fallos en este punto.

6. Estrategia de defensa del trabajador

Aquí el enfoque es bastante claro:

1. Acreditar la justificación

Documentación completa y ordenada.

2. Desmontar la causa alegada

Si la empresa habla de bajo rendimiento o mala fe, hay que atacarlo directamente.

3. Analizar el contexto

Coincidencia con conflictos previos, reclamaciones o situaciones personales.

4. Revisar la carta de despido

Suele ser el punto débil.

Es clave revisar la carta de despido disciplinario y sus requisitos legales.

7. Qué dice la jurisprudencia

La línea de los tribunales es coherente tras la derogación del artículo 52.d):

  • No se puede sancionar con despido una ausencia justificada sin más.
  • Debe existir un incumplimiento real, grave y culpable.

Las resoluciones disponibles en CENDOJ insisten en que:

“La justificación de la ausencia excluye, en principio, la culpabilidad necesaria para el despido disciplinario.”

8. Conclusión: faltar al trabajo no siempre es motivo de despido

La empresa puede verse afectada por las ausencias, pero eso no le da carta blanca para despedir.

Tras la eliminación del despido objetivo por absentismo, el margen se ha reducido considerablemente.

Y en la práctica, muchos de estos despidos acaban siendo improcedentes por un motivo muy simple: no existe una causa real que los sostenga.

Y si ya te han despedido, te explicamos cómo reclamar un despido improcedente paso a paso.

Ante cualquier duda, contacte con nosotros