Disolución y liquidación de una sociedad limitada: cómo cerrar la empresa sin dejar cabos sueltos
Cerrar una sociedad limitada no consiste solo en dejar de facturar. Si no se disuelve y liquida correctamente, el administrador y los socios pueden seguir arrastrando obligaciones, sanciones y reclamaciones de acreedores. En este artículo explicamos, de forma clara, cuándo tiene sentido disolver una empresa, cuáles son las fases de disolución, liquidación y extinción, qué ocurre si hay deudas pendientes y qué errores conviene evitar para no comprometer el patrimonio personal de administradores y socios.
